Reflexiones futbolísticas (V): Periodismo; la profesionalidad, el descrédito y la honradez

Amigos y amigas:

balonfylAlguien muy sabio me dijo una vez que, cuando no tuviera nada inteligente que decir, mejor no dijera nada. En efecto, esa persona que me dio este consejo vital no pudo dárselo a otros.

No sé muy bien cómo sentirme después de leer la columna del domingo que John Carlin publicó en El País, ya disponible en su web. Para empezar, no me gustaría pecar de aquello que me desagrada, y dado que no conozco personalmente al afamado periodista londinense, y en vista de su destacable Curriculum, sólo me queda rendirme a su trabajo y felicitarle por su dilatada carrera profesional.

Confieso también que no soy habitual de su columna, pero sí he tenido oportunidad de leerle alguna vez y reconozco que la hipérbole, técnica recurrente en sus escritos, confiere a sus textos, en ocasiones, un tinte crítico interesante.

Tampoco soy periodista, ni escritor, ni lo pretendo… por tanto, no se trata de criticar su trabajo sino de expresar lo que me produce, como aficionado al Real Madrid y al fútbol, la lectura de la citada columna. 

El título, sólo al comienzo, me genera -insisto, como madridista- recelo. Permítame decirle, señor Carlin, que el tercer sustantivo, “ridiculez”, me ha desincentivado la lectura: 

Carlin 1

Como uno es aficionado en esto de la escritura y no domina los recursos y las artes, piensa que su uso se debe más a la satírica, la crítica ácida o la pretensión de provocar al lector. Con esa premisa bienintencionada, quien esto escribe continúa la lectura, intuyendo que el señor Carlin va a elaborar una crítica -ácida, no me cabe duda- de Cristiano Ronaldo, de su actuación en esta Eurocopa -más bien discreta, a nadie se le escapa- o de unas supuestas declaraciones que jugador portugués realizó tras el partido de su selección frente a Islandia, en las que menospreciaba a sus jugadores y al propio combinado.

Y digo supuestas porque como yo no estaba allí y no conocí de primera mano lo que sucedió, no me aventuro a descalificar alegremente a la sazón de lo leído o escuchado en los medios de comunicación.

Decía, querido lector de estas líneas, que suponía que lo que iba a continuación era una crítica al Cristiano jugador o, incluso, al Cristiano figura pública. Uno puede estar más o menos de acuerdo con su forma de ser y de jugar, aprobar o no ciertas de sus declaraciones o actuaciones, reales o supuestas -yo mismo soy crítico con el luso cuando creo que no actúa de acuerdo a su repercusión social o estatus-, pero desde mi humilde punto de vista hay una línea que no se debe sobrepasar.

No sé cuánto conoce el citado periodista a Cristiano pero, desde luego, creo que hay afirmaciones que vierte sobre él y su familia que están fuera de lugar. Sirvan, como ejemplo, éstas:

Carlin 2

No sé si lo conocerá personalmente, o vivió a su lado en su infancia, o si el señor Carlin será uno de esos “falsos aduladores” de los que habla en su columna, pero desde luego yo no me habría atrevido a escribir con la ligereza con la que Cristiano es despachado en un medio de la trayectoria de El País. Porque no es sólo lo que se diga, sino cómo y dónde se diga.

Y a buen seguro que este texto tan provocador tendrá fervorizados aduladores y ácidos críticos. Bien, si lo que usted, señor Carlin, pretendía era tener su minuto, o su día de gloria, felicidades. Pero ahora, reflexione: usted predica de Cristiano la grandeza, la tristeza y la ridiculez. Y yo le pregunto: en el periodismo, ¿vale todo con el fin de provocar, de llamar la atención? ¿Se ha de ser honesto, profesional, tener credibilidad? Seguramente nunca leerá estas líneas, así que no creo que pueda responderme, pero le confieso que usted me ha dejado con la duda.

No quiero aburrirte, querido lector, pero termino con dos ruegos. Uno al Real Madrid y otro al señor Carlin o a El País, o a quien sea menester, si es que alguien tiene a bien darse por aludido.

RealMadridPara el Madrid y los madridistas: Cristiano dista tal vez de ser un modelo ejemplar o de hacer todo siempre bien, pero es un extraordinario jugador y un mejor profesional y, no lo olvidemos, es patrimonio de nuestro Club. He echado en falta alguna reacción, alguna voz más autorizada -seguro- que la mía que dijera a este afamado periodista o a su medio que se había pasado de la raya, que criticar al jugador está bien pero ridiculizar su persona y su vida privada es un acto poco elegante.

Para el señor Carlin y El País: recapaciten. Lo escrito, escrito queda. Pero, ¿por qué no una reflexión madura? Una rectificación, o una disculpa a tiempo, a veces dice más de alguien que tener un Putlizer en la vitrina de su casa. O a lo mejor soy yo, que no me he enterado de nada. Que cada cual opine y juzgue como crea conveniente. Pero, quizás entonces, la mejor respuesta a esta columna es la que hace Ángel Luis Menéndez para Vozpopuli cuando pregunta: “¿Quién coño es John Carlin para humillar a Cristiano y mentar a “su padre alcohólico?”.

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Acerca de Javier Sánchez

Licenciado en Derecho y amante del fútbol. Redactor de 'Fútbol y Listo', un espacio para hablar de este maravilloso deporte y donde todos estáis invitados a participar. Os leo.
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2 respuestas a Reflexiones futbolísticas (V): Periodismo; la profesionalidad, el descrédito y la honradez

  1. saradrawing dijo:

    Ya había oído hablar de Carlin y su artículo hace días; pero hoy, haciendo clic en el link que propicias arriba, se me ha despegado ante mis ojos y he tenido ocasión de leerlo, palabra por palabra.
    Es impresionante como Carlin ha impregnado de veneno cada letra. Esa falsa amabilidad, esa amenaza escondida tras cada conmiseración. Este artículo es tan falso y peligroso como la sonrisa del Joker. Cuanto menos mentes lo lean, mejor.
    Este noble señor es listo, muy listo. Sabe que esa fingida y detestable compasión es peor, mucho peor, que ser cruel directamente. Sabe que el peor daño que pueden hacer es metiéndose con su padre, fallecido desgraciadamente.
    Cristiano tiene cosas buenas y malas, pero todo el mundo las tiene, y nadie tiene derecho a faltar el respeto. Eso son normas de vida.
    Bravo, John. Has conseguido ganarte el desprecio de miles de madridistas con un solo artículo. Eso no lo hace ni el Barsa, ni el diario Sport. Debes tener un extraño poder mágico que afortunadamente nunca tendremos algunos.
    Enorme crítica, Javi. Enorme. Sobresaliente. Ojalá haga pensar a más de uno.
    Un abrazo, y por siempre, HALA CRISTIANO!!!

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  2. Traer a colación un suceso desgraciado del ámbito familiar, como es la muerte de un ser querido, independientemente de qué clase de persona fuera en vida o las circunstancias de su muerte es un acto ruin, que busca la provocación fácil. Es deleznable y merece la más intensa de nuestras críticas.

    A raíz de este post pude saber que el señor Carlin es, o fue, palmero del señor Florentino Pérez. Sólo espero que esas líneas tan infames no fueran escritas con la anuencia de nuestro presidente, con el fin de “dar un toquecito” al jugador. Sólo espero que el presidente del Club no conociera previamente el contenido de esa columna…

    Pero, insisto, y me pregunto, ¿dónde está el Real Madrid? ¿Por qué no salió a apoyar a su jugador franquicia?

    En fin, amiga, un episodio triste. Gracias por aportar tu valioso punto de vista. Un fuerte abrazo, y ¡HALA MADRID!

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