Trampantojo futbolístico

Real Madrid 10-2 Rayo Vallecano. Liga BBVA – Jornada 16 // 20 de diciembre de 2015.

Liga-RMAmigas y amigos:

Jornada de Elecciones Generales en España y víspera de Navidad. Una combinación extraña, idónea para contagiar al fútbol de ese ambiente  de expectación, dudas y paradojas.

Y sí, amigos, eso es lo que vimos en el Santiago Bernabéu en nuestro ya horario favorito de las 4 de la tarde: todo un trampantojo futbolístico; una ilusión, una quimera.

El resultado, el más abultado del Real Madrid en Liga desde 1960 -cuando le endosó un 11-2 al Elche-, no hizo justicia a lo que debió ser el encuentro ni sirvió para calmar los ánimos de la hinchada, más bien todo lo contrario.

El encuentro comenzó vertiginoso, con un gol de Danilo en el minuto 2′, lo que nos hizo suponer que veríamos un dominio total y absoluto del Real Madrid. Primer espejismo. 

El Rayo, con su comandante Paco Jémez a la cabeza, se hizo entonces dueño del esférico y desnudó los planes de fiesta del Real Madrid. En apenas dos minutos -entre el 10′ y el 12′- dio la vuelta al marcador y encendió la caldera del público, que comenzó a mostrar su indignación a diestro y siniestro. El equipo del barrio dejaba al aire las vergüenzas de la Todopoderosa falacia de Florentino. Y mientras el equipo navegaba a la deriva, Cristiano se afanaba a criticar al público su descontento. “Así no”

Después vino la expulsión de Tito. Justa, justísima; tanto como innecesaria y el vuelo de Bale para el 2-2. Entiendo la indignación de Jémez al final del partido, pero eché de menos un poco de autocrítica a la hora de valorar la jugada que cambió el sino del partido, la criminal entrada del jugador rayista a Kroos. No toda la culpa fue del (lamentable) árbitro del partido, Iglesias Villanueva.

El segundo espejismo fue la primera jugarreta del mencionado trencilla. Al filo de la media hora entró en lo que un árbitro casi nunca entra: en sancionar un agarrón dentro del área a Sergio Ramos, de Baena. Existe el agarrón, sí, pero también falta previa del camero. Nunca debió expulsar al rayista ni marcar el penalti. Pero así es el fútbol: 3-2. 

Tercer espejismo: la apisonadora del Madrid. Con un Madrid que había sido cobarde contra 11, y envalentonado frente a 9, el partido se descontroló y el marcador se disparó. Otros tres de Bale, tres de Benzemá y otro de Cristiano llevaron el escándalo al electrónico. Pero no la alegría a la grada, ni a los aficionados. NO. De hecho, el público reaccionaba con indiferencia cada vez que los blancos perforaban la portería visitante. Porque, en el fondo, nadie nos engaña ya. No nos dejamos embelesar por ilusiones ni falsas goleadas. Todos los que vimos el partido nos preguntamos lo mismo: ¿cuál habría sido el resultado 11 contra 11?

El Madrid abusó de un Rayo diezmado, herido y casi en coma. Hizo sangre en demasía. Tal vez eso es lo que no gustó al bueno de Jémez, que deseó Feliz Navidad a todos, incluso al árbitro. No entendió la carnicería, que se produjo sin tener igualdad de armas ni de posibilidades. Fútil intento de Benítez de reivindicarse. Así no. ¡Hala Madrid!

Anuncios

Acerca de Javier Sánchez

Licenciado en Derecho y amante del fútbol. Redactor de 'Fútbol y Listo', un espacio para hablar de este maravilloso deporte y donde todos estáis invitados a participar. Os leo.
Esta entrada fue publicada en Equipos, Real Madrid y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Trampantojo futbolístico

  1. Pingback: Trampantojo futbolístico

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s